Chile Mineria 

Arco eléctrico en minería: el riesgo invisible que puede detener una faena en milisegundos

En el marco de su reciente participación en Exponor 2026 y ante el actual ciclo de inversión minera, desde ABB en Chile analizan las brechas críticas del sector y destacan cómo la integración de tecnologías inteligentes y el trabajo con partners estratégicos permiten mitigar riesgos severos en faenas de alta exigencia, protegiendo a las personas y elevando la continuidad operacional.

La minería chilena atraviesa su mayor ciclo de inversión en más de una década. Según la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), la cartera de proyectos para el periodo 2025–2034 alcanza los US$104.549 millones, lo que representa un incremento de más de US$21.000 millones respecto a la proyección anterior. No obstante, el grueso de esta expansión no se dará construyendo desde cero: la prioridad hoy es extender la vida útil, aumentar la capacidad y maximizar la disponibilidad de los activos existentes. En estas faenas brownfield, la infraestructura eléctrica envejecida opera bajo condiciones extremas de polvo, humedad y vibración. Ante este panorama, la modernización tecnológica se vuelve una condición habilitante para resguardar a las personas, la producción y la inversión.

Según registros de Sernageomin, entre los años 2000 y 2025 la minería chilena registró 23 accidentes fatales asociados al contacto con energía eléctrica. Si bien esta categoría agrupa distintos tipos de eventos eléctricos, refuerza una realidad crítica: las fallas eléctricas graves siguen siendo riesgos de alto impacto que deben abordarse con ingeniería, mantenimiento, estándares y tecnologías de respuesta rápida.  Dentro de los riesgos eléctricos de mayor severidad operacional se encuentra el arco eléctrico: un fenómeno capaz de alcanzar temperaturas cercanas a los 20.000 °C en cuestión de milisegundos, con energía suficiente para causar lesiones graves o fatales, destruir equipos y paralizar operaciones completas.  En un sector que ha reducido sostenidamente su tasa de accidentabilidad, cada evento eléctrico nos recuerda la importancia de seguir fortaleciendo la gestión preventiva, el control y la mejora.

Frente a este escenario, Francisco Torres, Product Marketing Specialist Motor Starting & Safety de ABB en Chile, explicó que el enfoque técnico debe priorizar la velocidad de respuesta para reducir la energía incidente, limitando la exposición del personal y acelerando el retorno seguro de los sistemas.

“Hoy, la clave está en que la detección, los relés y los interruptores operen como parte de una misma lógica de protección. En eventos de arco eléctrico, la velocidad de respuesta y la coordinación entre equipos son determinantes para contener la severidad del incidente y preservar la confiabilidad de los activos críticos”, afirmó el ejecutivo.

Tecnología de vanguardia para mitigar riesgos críticos

ABB impulsa en el mercado chileno una propuesta integral que converge en tres ejes: protección, velocidad y digitalización. Entre las innovaciones destaca el TVOC-2 (Arc Guard System), un sistema con certificación SIL-2 (IEC 61508 / IEC 62061) capaz de detectar un arco eléctrico, logrando despejes de falla de entre 30 y 50 milisegundos y reduciendo significativamente la energía incidente.

Para lograr una protección coordinada y confiable, la solución tecnológica debe configurarse según los requerimientos de criticidad y arquitectura de cada instalación. En entornos de Media Tensión se integra con relés de protección avanzados de la familia Relion®, como el REX640, que ejecutan la apertura rápida del interruptor asociado frente a anomalías críticas. Por su parte, en escenarios de Baja Tensión (BT), la coordinación se realiza con interruptores de potencia como Emax 2 y Tmax XT.

La arquitectura se complementa con dispositivos de seguridad para mantenimiento —como los Safety Switches NEMA Spec Setter, que garantizan una desconexión visible y segura— y los sistemas de gestión y protección de motores UMC, que aportan monitoreo y eficiencia en procesos críticos. Además, la incorporación de sensores de corriente Rogowski (utilizados con la unidad CSU-2) elimina las pérdidas de potencia de las soluciones convencionales con núcleo ferromagnético, reduciendo la huella operacional y reforzando las credenciales de sostenibilidad de la faena.

Sinergia desde el diseño: La fuerza de la ingeniería aplicada

Para el área de Electrificación de ABB en Chile, el valor de la innovación aumenta cuando se integra desde las etapas tempranas del diseño de un proyecto. En ese sentido, la relación con partners de ingeniería resulta fundamental, permitiendo adaptar las soluciones a las necesidades específicas de cada instalación, considerando variables operativas, requerimientos particulares, niveles de criticidad y definición de estándares de mantenimiento. Esta colaboración permite abordar de manera integral desde la evaluación de riesgos inicial hasta la integración en proyectos nuevos (Greenfield) o existentes (Brownfield), favoreciendo una puesta en marcha eficiente con soporte local especializado.

Guido Pardo, Gerente General de Esys, coincide en que el panorama actual ha elevado las exigencias regulatorias y operacionales en las mineras locales, las cuales hoy enfocan sus esfuerzos en tres desafíos principales: la seguridad de las personas, la confiabilidad de los activos eléctricos y la continuidad productiva.

“Las demandas más críticas están asociadas a la gestión del riesgo mediante un programa de seguridad eléctrica bajo los lineamientos de la NFPA 70E, la implementación de planes de mantenimiento basados en NFPA 70B y el fortalecimiento de estrategias que reduzcan la exposición de los trabajadores. Las compañías buscan asegurar que sus instalaciones operen bajo estándares internacionales y buenas prácticas de ingeniería, garantizando una operación segura, eficiente y sustentable”, explicó Guido Pardo.

Desde la perspectiva de la ingeniería, Guido Pardo destacó que para resolver estas necesidades concretas es vital combinar tecnologías de protección y mitigación de arco de clase mundial con ingeniería especializada aplicada a la realidad en terreno.

“Esta combinación permite disminuir de forma efectiva los daños en tableros y equipos eléctricos, reducir drásticamente los tiempos de recuperación ante incidentes y fortalecer la continuidad operacional de la faena, contribuyendo de paso al cumplimiento de los estándares internacionales de seguridad eléctrica y los programas modernos de gestión de riesgos”, concluyó el Gerente General de Esys.

Tras abordar esta agenda en Exponor 2026, ABB en Chile refuerza que la seguridad eléctrica debe integrarse desde el diseño, la selección tecnológica y los programas de mantenimiento. En una minería cada vez más electrificada y exigida por disponibilidad, anticipar el riesgo y coordinar la respuesta de los sistemas eléctricos será clave para avanzar hacia operaciones más seguras, confiables y resilientes.

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